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Diccionario de términos de comunidades de propietarios

Hay términos de comunidades de propietarios que no siempre resultan fáciles de entender. Junta ordinaria, coeficiente de participación, derrama, acta o morosidad son algunos ejemplos.

Conocer estos conceptos facilita la comunicación entre propietarios, ayuda a comprender las decisiones que se toman y permite participar con mayor conocimiento en la gestión del edificio.

Por eso, hemos preparado este diccionario de términos de comunidades de propietarios. Una guía sencilla para consultar los conceptos más habituales.

Términos de comunidades que debes conocer

Acta de la junta

El acta es el documento en el que se recogen los asuntos tratados y los acuerdos adoptados durante una junta de propietarios.

También puede incluir información como los asistentes, las cuotas de participación representadas, las votaciones y otros aspectos relevantes de la reunión.

Es un documento importante porque deja constancia de las decisiones tomadas por la comunidad.

Administrador de fincas

Es el profesional o empresa encargada de realizar determinadas tareas de gestión y administración de la comunidad.

Entre sus funciones pueden encontrarse la gestión económica, la preparación de reuniones, el seguimiento de proveedores, la gestión de incidencias y el mantenimiento de la documentación.

Sus funciones concretas dependerán de las responsabilidades que tenga asignadas por la comunidad.

Coeficiente de participación

Es el porcentaje que corresponde a cada propiedad dentro del conjunto del edificio.

Este coeficiente aparece normalmente en el título constitutivo y puede utilizarse para determinar la participación de cada propietario en determinadas cargas y beneficios de la comunidad.

Por tanto, no todas las viviendas o locales tienen necesariamente el mismo porcentaje de participación.

Comunidad de propietarios

Es la organización formada por los propietarios de las diferentes viviendas, locales, plazas de garaje u otros elementos privativos de un inmueble que comparten elementos y servicios comunes.

La comunidad se encarga de gestionar y conservar estos elementos comunes y de tomar las decisiones necesarias para el funcionamiento del inmueble.

Cuota de comunidad

Es la cantidad que corresponde pagar periódicamente a cada propietario para contribuir a los gastos comunes.

La cuantía puede estar relacionada con el presupuesto de la comunidad y con el coeficiente de participación, aunque pueden existir otros criterios establecidos conforme a la normativa y al título constitutivo.

Derrama

Una derrama es una cantidad extraordinaria que los propietarios deben aportar para afrontar un gasto que no está cubierto suficientemente por el presupuesto ordinario. Es uno de los términos de comunidades de vecinos que pueden crear más conflicto.

Por ejemplo, puede ser necesaria para financiar una reparación importante, una obra de conservación o una actuación extraordinaria en el edificio.

Antes de aprobar una derrama, la comunidad debe adoptar el acuerdo correspondiente siguiendo las reglas aplicables.

Elementos comunes

Son las partes del inmueble que pertenecen en común a los propietarios y que están destinadas al uso o servicio colectivo.

Entre ellos pueden encontrarse el portal, las escaleras, el tejado, la fachada, determinados patios, instalaciones comunes o ascensores.

La identificación concreta de los elementos comunes debe analizarse conforme a la normativa, el título constitutivo y las circunstancias del inmueble.

Elemento privativo

Es la parte del inmueble que pertenece exclusivamente a un propietario.

Una vivienda, un local o una plaza de garaje pueden constituir elementos privativos, aunque determinados espacios o instalaciones vinculados a ellos pueden tener una consideración diferente.

Junta de propietarios

Es el órgano en el que los propietarios se reúnen para tratar y votar los asuntos relacionados con la comunidad.

En las juntas pueden aprobarse presupuestos, obras, actuaciones de mantenimiento y otros acuerdos relacionados con la gestión del inmueble.

Junta ordinaria

Es la reunión que se celebra periódicamente para tratar, entre otros asuntos, cuestiones relacionadas con la gestión económica y administrativa de la comunidad.

La aprobación de las cuentas y del presupuesto son algunos de los temas que habitualmente pueden formar parte de su contenido.

Junta extraordinaria

Es una reunión convocada para tratar asuntos que necesitan ser abordados sin esperar necesariamente a la siguiente junta ordinaria.

Puede convocarse, por ejemplo, cuando existe una obra importante, una reparación urgente o cualquier otro asunto que requiera una decisión de la comunidad.

Morosidad

Se produce cuando un propietario no cumple con el pago de las cantidades que corresponden a la comunidad.

La morosidad puede dificultar la gestión económica del edificio y afectar a la capacidad de la comunidad para afrontar determinados gastos.

La normativa establece mecanismos para reclamar las cantidades pendientes.

Propietario moroso

Es el propietario que mantiene cantidades pendientes de pago con la comunidad.

La comunidad puede reclamar las deudas siguiendo los procedimientos establecidos legalmente. Además, la situación de un propietario moroso puede tener determinadas consecuencias en relación con su participación en las juntas.

Presidente de la comunidad

Es el propietario que ejerce la presidencia de la comunidad durante el periodo correspondiente.

Entre sus funciones se encuentra representar legalmente a la comunidad en los términos establecidos por la normativa y ejercer las funciones que le corresponden como presidente.

Secretario

El secretario se ocupa de determinadas funciones relacionadas con la documentación y el funcionamiento administrativo de la comunidad.

En algunas comunidades estas funciones pueden ser ejercidas por el propio administrador de fincas.

Votación

Es el procedimiento mediante el cual los propietarios expresan su posición respecto a un asunto sometido a decisión de la junta.

No todos los acuerdos requieren necesariamente la misma mayoría. El tipo de acuerdo y las circunstancias concretas determinan las reglas de votación aplicables.

Mayoría

La mayoría necesaria para aprobar un acuerdo depende del asunto que se someta a votación.

La Ley de Propiedad Horizontal contempla diferentes sistemas de mayorías para los distintos tipos de decisiones. Por eso, no siempre basta con saber cuántos propietarios han votado a favor o en contra.

Unanimidad

En determinados supuestos, la normativa exige el consentimiento de todos los propietarios.

Es importante diferenciar estos casos de aquellos en los que la ley establece mayorías simples o cualificadas.

Presupuesto de la comunidad

Es la previsión de ingresos y gastos de la comunidad para un periodo determinado.

Permite planificar económicamente el mantenimiento del edificio, los servicios comunes, las reparaciones y otros gastos previstos.

Un presupuesto bien organizado facilita el control de las cuentas y ayuda a anticipar posibles necesidades económicas.

Fondo de reserva

Es una cantidad destinada a atender determinadas necesidades de conservación, reparación y rehabilitación del inmueble, de acuerdo con lo establecido legalmente.

Su existencia proporciona a la comunidad un margen económico para afrontar determinadas actuaciones.

Obras de conservación

Son aquellas actuaciones destinadas a mantener el edificio y sus elementos comunes en condiciones adecuadas de seguridad, habitabilidad y funcionamiento.

Pueden incluir reparaciones de instalaciones, fachadas, cubiertas u otros elementos del inmueble.

Impugnación de acuerdos

La impugnación permite solicitar judicialmente la revisión de determinados acuerdos adoptados por la junta cuando concurren las circunstancias previstas por la normativa.

No cualquier desacuerdo con una decisión implica que esta pueda impugnarse. Es necesario analizar cada caso y cumplir los requisitos y plazos correspondientes.

¿Por qué es importante conocer estos conceptos?

La gestión de una comunidad implica tomar decisiones que pueden afectar económicamente a todos los propietarios.

Por eso, comprender la terminología facilita la participación en las juntas y reduce posibles malentendidos.

Además, conocer conceptos como cuota, derrama, coeficiente de participación o fondo de reserva permite entender mejor cómo se administra el dinero de la comunidad.

La claridad también es especialmente importante cuando aparecen incidencias, obras, deudas o decisiones que requieren la participación de los vecinos.

Digitalizar la gestión también facilita la comunicación

Además de conocer los términos de comunidades de vecinos, disponer de una comunicación organizada puede mejorar considerablemente la gestión diaria.

Los avisos, comunicados, incidencias y documentos pueden resultar difíciles de controlar cuando se utilizan diferentes canales de comunicación sin ningún tipo de organización.

Una plataforma específica para comunidades puede centralizar la información y facilitar que propietarios y administradores tengan acceso a los contenidos que necesitan.

En este contexto, Conecta Vecinos, la herramienta desarrollada por NewGate Technologies permite mejorar la comunicación entre gestores, propietarios e inquilinos mediante una herramienta sencilla y segura.

Un diccionario para consultar cuando lo necesites

Los términos de comunidades de vecinos puede resultar complicada al principio. Sin embargo, entender los conceptos básicos de este argot ayuda a participar de forma más informada en la gestión del edificio.

Desde la junta de propietarios hasta las cuotas, derramas, mayorías o elementos comunes, cada término tiene un significado concreto y puede tener implicaciones diferentes.

Por eso, tener un pequeño diccionario de referencia puede resultar útil tanto para propietarios como para presidentes y administradores de fincas.

Conocer cómo funciona tu comunidad es el primer paso para participar mejor en ella.